![]() Debido a la alta incidencia de niños severamente desnutridos, en la época de los años 50’s el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá –INCAP- inició una serie de investigaciones para aumentar la disponibilidad de proteínas a través del consumo de alimentos de origen vegetal. Se desarrolló entonces un nuevo alimento que consistía en una mezcla vegetal a base de harina de maíz y harina de algodón, con proteínas de alto valor biológico comparable con la proteína de origen animal, elaborado con productos agrícolas locales y a un precio accesible a la población de escasos recursos.
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A esta mezcla se le agregó una serie de vitaminas y minerales. Particularmente vitamina A, Calcio y Riboflavina, usualmente deficientes en las dietas locales, pero que podían sustituir a la leche.
Debido a la escasez del algodón, Incaparina fue reformulada hasta llegar a la mezcla actual de harina de maíz y harina de soya fortificada con vitaminas y minerales. La administración de Incaparina a niños y adultos, confirmó que el producto aporta proteína en cantidades suficientes para el mantenimiento de una nutrición adecuada. |
El 1959, el INCAP presentó el proyecto de INCAPARINA al consejo directivo de Corporación Castillo Hermanos para ofrecer una licencia de producción y distribución a largo plazo. El proyecto fue considerado de suma importancia como una solución integral al problema de malnutrición de la población guatemalteca. ![]() |
Incaparina es una fórmula avalada por la Asociación de Pediatría de Guatemala y de El Salvador, la Asociación de Ginecología y Obstetricia de Guatemala, el Instituto de Nutrición de Centroamérica y Panamá, y Albion Minerales.
